6. September 2011, mundoclasico.com

De lo humano y lo mecánico

Conlon Nancarrow: Suite for Orchestra; Septet; Three Movements for Chamber Orchestra; Studies for Player Piano 16, 20, 26, 32 & 44. Paul Usher: Nancarrow Concerto for Pianola and Chamber Orchestra. Rex Lawson, pianola. Helena Bugallo, Amy Williams, Amy Briggs e Ingrid Karlen, pianos. Ensemble Modern. WDR Sinfonieorchester Köln. Kasper de Roo y Stefan Asbury, directores. Harry Vogt, productor ejecutivo. Martin Andrae, Mark Hohn, Bardo Kox y Reinhold Nickel, ingenieros de sonido. Un CD DDD de 73:54 minutos de duración grabado en la Kölner Philharmonie, en la Funkhaus de Colonia y en el Performance Studio Audio Media de Frankfurt (Alemania), del 8 al 17 de noviembre de 2004, y del 21 al 24 de marzo de 2005. WERGO WER 6733 2

La figura de Conlon Nancarrow (Texarkana, 1912 - México D. F., 1997) es una de las más complejas a nivel humano de entre las surgidas en la música norteamericana de la posguerra. Compositor políticamente afín a las causas de izquierda (en tiempos en los que tal ideología aún presentaba sustancia y contenidos propios), su lucha en frentes como el antifranquismo o la extensión de los derechos civiles en los Estados Unidos, pronto lo convirtió en un ‘elemento sospechoso’ para el stablishment yanqui, que no tardó en urdir las condiciones propicias para su exilio en México (1940), donde su personalidad musical agudizaría sus señas de identidad de un modo único y definitivo.

Este progresivo aislamiento, sólo roto desde finales de los años setenta, cuando se generaliza el interés por su creación en Occidente -con György Ligeti como apóstol de su música-, deparará un estilo personalísimo que combina influencias tan diversas como el jazz, el pensamiento de Johann Sebastian Bach, las matemáticas, o una fortísima impronta en sus partituras de la música étnica: desde la africana a la hindú, pasando por la latinoamericana, de cuyos modos bebió directamente en sus fuentes. De entre los numerosos elementos musicales que adquieren en Nancarrow un grado de desarrollo superlativo, destacan el trabajo sobre el ritmo, el tempo y el canon. Dada su soledad artística en México en lo referido a sus hallazgos musicales, así como la dificultad para encontrar intérpretes que consiguieran ejecutar sus endiabladas partituras, Nancarrow fue orientándose progresivamente hacia la composición para pianola, cuyos rollos metálicos perforados daban exacta veracidad a unos patrones musicales inviables para su interpretación manual. El conjunto de sus más de cincuenta Studies for Player Piano constituyen, para muchos estudiosos del género, una suerte de ‘Clave bien temperado del siglo XX’, siendo su importancia en el campo del piano mecánico trascendental e irrefutable.

Con el paso de los años y la aparición de intérpretes cada vez más dotados para la ejecución de partituras altamente complejas de música contemporánea, se fueron sucediendo las diversas transcripciones de estas piezas, generalmente en arreglos para piano(s) a varias manos. En esta nueva propuesta de Wergo, que recoge una amplia selección de primeras grabaciones mundiales, las pianistas Helena Bugallo, Amy Williams, Amy Briggs e Ingrid Karlen se introducen de lleno en los superpuestos polirritmos, raudos tempi, y abigarrados e intrincadísimos cánones de los Studies for Player Piano 16, 20, 26, 32 y 44, en transcripciones debidas a Eric Oña que van del ya clásico piano a cuatro manos a los ya casi sinfónicos cuatro pianos a ocho manos. Como el resto del compacto, titulado As Fast as Possible, apuestan estas cinco versiones por un trabajo incisivo sobre el mecanismo a la hora de la interpretación, por una digitación velocísima en la que, paralelamente, se respeta la arquitectura contrapuntística de estas piezas, que de por sí es también enrevesada a unos niveles sobrehumanos.

El Ensemble Modern grabó, en 1992, un compacto antológico con obras de Conlon Nancarrow para la RCA (09026 61180 2), parte de los ya míticos registros del conjunto de Frankfurt para el sello norteamericano -como sus excepcionales lecturas de Adams, Cage, Hindemith, Reich, Schönberg, Weill, Zender, o Zimmermann. Vuelve el ensemble alemán a un repertorio para el cual su cultura interpretativa se antoja la más idónea de entre los conjuntos de música actual, habida cuenta su inmaculada perfección técnica, su asombrosa coordinación, o su insuperable pulso rítmico. Afortunadamente, abordan los de Frankfurt en este disco obras que no habían grabado previamente, como las tardías Three Movements for Chamber Orchestra (1993), o el medio siglo anterior Septet (1940). De nuevo, excelente su trabajo, con un deje jazzístico muy pertinente y una calidad en la articulación del fraseo portentosa teniendo en cuenta la dificultad de las partituras y el tempo que muchos de sus compases imponen. La definición técnica de cada voz y su puesta de relieve en el marco del ensemble es nítida y fascinante.

Completa el muestrario nancarrowiano la Suite for Orchestra del año 1945, hermanada de algún modo con el Septet y la Piece for Small Orchestra Nº1, y, según Felix Meyer, muy alejada del populismo musical americano del periodo, para enraizarse en una heterogénea, densa y meditada arquitectura asentada en los polirritmos y las estructuras canónicas, con injertos del jazz y el blues. Su aspecto desenfadado y vital no presenta aún la extrema depuración del último Nancarrow, reducido a motivos esenciales, y resulta más exuberante y sensual que su última música, en cierto modo más cerebral. Notable lectura de la WDR Sinfonieorchester Köln bajo la batuta de Stefan Asbury, aunque más terrenal que las impactantes ejecuciones del Ensemble Modern.

Por último, el compositor inglés Paul Usher (Londres, 1970) acomete la nada menor tarea de completar los esbozos del Concierto para pianola que Conlon Nancarrow había comenzado en 1985, tras conocer al virtuoso de este instrumento Rex Lawson. Con estos materiales, Usher conforma su Nancarrow Concerto for Pianola and Chamber Orchestra (2004), que aquí escuchamos con el propio Lawson como solista y el Ensemble Modern a las órdenes de Kasper de Roo en una versión de deslumbrante refinamiento técnico debida a los intérpretes del estreno. Los apuntes para el concierto nancarrowiano estaban basados en el tripartito Study for Player Piano 49, cuyos motivos retoma Usher en sus movimientos primero, segundo y cuarto; mientras que el tercero es enteramente propio, si bien respetando el estilo del norteamericano: sus filigranas sonoras en forma de canon, los acordes de punzantes staccatti, los pasajes multitemporales, etc.; todo ello con gran libertad, desenfado y esa sensación de compleja escultura musical, de etéreo móvil sonoro que caracteriza a estas obras.

Las grabaciones, procedentes de la WDR alemana, son, en general, muy buenas, de gran relieve, nitidez y presencia. La edición del sello Wergo presenta un muy informativo libreto a cargo del antes mencionado Felix Meyer para un compacto trepidante.

Paco Yáñez


29. June 2011, BR Klassik

Conlon Nancarrow - As fast as possible

Der Name Conlon Nancarrows wird überwiegend mit rasend schnellen Läufen und vertrackter Polyrhythmik in Verbindung gebracht. Schließlich wurde der amerikanische Komponist vor allem durch seine Arbeit mit dem Player Piano bekannt, einem mechanischen Klavier, das menschenunmögliche Klaviervirtuosität hörbar macht. Die neue CD "As fast as possible" zeigt mit live-instrumentalen Stücken sowie Eigen- und Fremdbearbeitungen jedoch auch andere, spannende Seiten des Einzelgängers. [...]

Neben dem zentralen Opus seines Werkes, den "Studies for Player Piano", umfasst - das lässt sich mit dieser CD wunderbar nachvollziehen - Nancarrows Oeuvre drei Gruppen von live-instrumentalen Stücken: die frühen Werke (ca. 1930 - 47), darunter das erst 1990 wieder entdeckte und jetzt eingespielte "Septet" (1939) oder der Mitte der 1940er Jahre entstandene Zyklus "Suite for Orchestra"; die späten, parallel zu Player-Piano-Stücken geschriebenen Werke (1984 bis ca. 1993), etwa die "Three Movements for Chamber Orchestra" (1993); und letztlich die aus der späten Schaffensphase stammenden Eigenbearbeitungen eigener "Studies" zum Zweck konzertanter Aufführungen.

Hervorragende Interpreten wie das Ensemble Modern unter der Leitung von Kasper de Roo, das WDR Sinfonieorchester Köln unter Stefan Asbury oder das kreative Klavierduo Helena Bugallo - sie hat einige "Studies" für Klavier zu vier Händen arrangiert - und Amy Williams vermögen virtuos und spielfreudig die Bandbreite bzw. das Potenzial von Nancarrows Instrumentalmusik plastisch zu machen. Transparent werden Satztechnik und Kanonstrukturen, stellenweise swingt der Einfluss des amerikanischen Jazz durch, und Paul Ushers "Nancarrow Concerto for Pianola and Chamber Orchestra" (2004) zeigt zum Schluss der CD, wie weit sich eigenkreatives Weiterdenken der Nancarrow-Ästhetik von der ursprünglichen Quelle entfernen kann.

Meret Forster


1. November 2011, Das Orchester

Conlon Nancarrow - As fast as possible

In einem Interview von 1987 bekannte sich Conlon Nancarrow zu einer "ambivalenten" Haltung gegenüber Bearbeitungen seiner Studies for Player Piano für andere Instrumente. Hätte er die Arrangements für ein bis vier normale Klaviere gehört, hätte er ihnen wahrscheinlich uneingeschränkt zugestimmt und den Fortschritt der Spieltechnik heutiger Interpreten begrüßt. Denn nicht zuletzt wegen der Unzulänglichkeiten damaliger Instrumentalisten hatte der amerikaninsch-mexikanische Komponist in den 1940er Jahren das mechanische Klavier gewählt.
Dem stehen die vorliegenden Aufnahmen jedoch nicht nach. Auch hier werden die für Nancarrow charakteristischen komplizierten rhythmischen Vorgänge in teilweise hohem Tempo exakt realisiert. Und auch wenn die perkussiv-cembaloartige Klangfarbe von dessen Player Pianos durch die längeren Resonanzen des Flügels ersetzt ist, wird der Originalklang durch lockeren Staccato-Anschlag fast erreicht und wirkt doch etwas wärmer.
Für das gestiegene Interpretations-Niveau bürgen in erster Linie Helena Bugallo, die auch die Mehrzahl der Stücke für menschliche Hände eingerichtet hat, sowie Amy Williams [...]. Zwei weitere Pianistinnen (Amy Briggs, Ingrid Karlen) treten bei Bedarf hinzu. Study No. 26 für vier Klaviere zu sieben Händen stellt mit ihren in gleichen Notenwerten fortschreitenden Akkorden vor allem Koordinationsprobleme dar. Study No. 16 und 20, in denen Nancarrow mit komplexeren Rhythmen arbeitet, verlangen äußerste Präzision und Transparenz der zeitlichen und texturalen Vorgänge. Dass das Bugallo-Williams-Duo darüber hinaus Study No. 32, deren vier Stimmen noch mit vier verschiedenen Tempi ausgestattet sind, meistert - was Nancarrow für unmöglich hielt -, verdient höchste Anerkennung. In Study No. 44 dagegen, dem "Aleatory Canon", nutzen die beiden Pianistinnen den ihnen hier erst- und einmalig zugestandenen Interpretationsraum zu einem artikulierten, swingartigen Spiel, das dem auf Wiederholungen aufgebauten Stück gut bekommt.
Jazz-Einflüsse und polyrhythmische Komplikationen werden auch schon in Nancarrows frühen Instrumentalstücken wie dem Septet und der Suite for Orchestra (letztere interpretiert vom WDR Sinfonieorchester Köln unter der Leitung von Stefan Asbury) hörbar - beide Stücke stammen aus den 1940er Jahren. Auch die 1993 von Nancarrows Assistenten C. Sandoval aus älteren Klavierrollen transkribierten Three Movements for Chamber Orchestra verweisen auf die Anfänge von Nancarrows Komponieren, im 1. Satz sogar auf das bald wieder aufgegebene Schlagzeugorchester. Nur der 3. enthält mit seinen Trillern und Glissandi eine Vorahnung der späteren Studies for Player Piano. Im Concerto for Pianola and Chamber Orchestra dagegen, das auf ein schon von Nancarrow geplantes Konzert zurückgeht, entfacht Paul Usher, angereichert mit eigenen Ideen, ein brillantes musikalisches Feuerwerk, an dem dank des vorzüglichen Pianola-Virtuosen Rex Lawson und des mit Lust und Bravour spielenden Ensemble Modern (Ltg. Kasper de Roo) auch Nancarrow Gefallen gefunden.

Monika Fürst-Heidtmann

Conlon Nancarrow
As Fast as Possible

Audio sample:
Nancarrow: Three Movements for Chamber Orchestra (excerpt)
Nancarrow: Three Movements for Chamber Orchestra (excerpt)